En Casa Felicia creemos que las cosas buenas no deberían esperar. Nuestra abuela Felicia lo tenía claro: “El vino no se almacena. De la bodega al cliente. Que se estropea.” Esa frase marcó todo lo que somos hoy. Así nace El Club de la Monastrell, una suscripción mensual que no responde a modas, sino a una filosofía auténtica que lleva generaciones fermentando en nuestra familia.
El origen de nuestra pasión por la Monastrell
Felicia nos enseñó a valorar el vino por lo que transmite, no por lo que aparenta. En nuestra casa, la Monastrell no era una uva cualquiera, era el alma de la tierra. Aprendimos desde pequeños a reconocer un vino por su sabor, no por su etiqueta. Por eso, cuando decidimos crear nuestro propio Club de vinos mensual, sabíamos que no íbamos a hablar de notas florales ni de poesía en la copa: íbamos a hablar de sabor.
Hoy, El Club de la Monastrell es el resultado de recorrer bodega a bodega, de probar cientos de vinos cada mes, de escuchar a viticultores de Jumilla, Yecla, Almansa, Bullas y Alicante. Seleccionamos solo los vinos que nos han tocado algo por dentro. Si no nos emocionan, no entran en la caja.
No somos poetas del vino. Somos catadores sin licencia
Nuestro trabajo es sencillo: encontrar tres vinos al mes que valgan la pena. No importa si son de una gran bodega o de una producción casi invisible. En nuestro Club de vinos selección, la única regla es el sabor. Esa es nuestra forma de honrar la memoria de Felicia.
Cada Suscripción Vinos mensual incluye 2 o 3 botellas seleccionadas con criterio propio, no por puntuaciones ni marketing. Nos guiamos por el gusto y la intuición. Por eso decimos que este club es solo para quienes su vinoteca vale más que su tele.
Más allá de la caja mensual, también ofrecemos acceso a vinos muy limitados y experiencias únicas, como crear tu propio vino desde cero, acompañado por nuestro equipo y una bodega amiga. Es una forma de invitarte a vivir la crianza desde dentro.
Un club de vinos online con alma y tierra
En este club de vinos online no vendemos etiquetas, vendemos emoción. Queremos que cada botella que recibas tenga una historia, un origen y una intención. Que te sientas parte de una comunidad que ama la Monastrell y no necesita que nadie le diga cómo disfrutar un vino.
Por eso, desde Casa Felicia, hacemos todo con mimo: desde el momento en que elegimos el vino hasta que llega a tu casa en 48/72h con un packaging seguro, sin florituras. Porque como decía Felicia, el vino no espera.
Puedes conocer más sobre cómo funciona nuestro club de vinos online, donde cada decisión está pensada para respetar el trabajo del viticultor y el paladar del que abre la botella.

Porque creemos en el gusto
Nos cansamos de los gurús del primer curso de cata que ven en cada copa un poema. En El Club de la Monastrell, nos importa lo que sientes cuando lo bebes, no cómo suena en la descripción. Por eso este Club de vinos selección es tan personal. Cada referencia incluida en la Suscripción Vinos mensual ha sido probada, discutida y aprobada sin filtros.
Esto no va de postureo ni de etiquetas doradas. Esto va de abrir una botella un jueves cualquiera y sentir que hay algo auténtico en tu copa. Esa es la diferencia entre un vino de escaparate y un vino que entra en nuestra lista.
Puedes leer más sobre nuestra filosofía de Club de vinos selección aquí: Club de vinos selección
Lo que nos hace distintos
- Probamos todos los vinos personalmente, sin delegar en terceros
- Viajamos cada mes por las zonas reina de la Monastrell
- Escogemos sin mirar el precio ni el tamaño de la bodega
- No repetimos vinos porque no creemos en los greatest hits
- Ofrecemos experiencias que otros clubs no pueden: como crear tu propio vino
Esta no es una suscripción más. Esta es nuestra forma de vivir el vino. Y creemos que quienes se unen lo hacen porque comparten esa forma de ver la vida: con menos artificio y más autenticidad.
El legado de Felicia sigue en cada botella
Cada suscripcion vinos mensuales que sale de Casa Felicia lleva algo de ella. No lo decimos por marketing, lo decimos porque es verdad. Nos enseñó a valorar el esfuerzo, el origen y el sabor. Y eso es lo que transmitimos con cada selección.
El futuro de nuestro Club de vinos mensual es seguir como empezamos: recorriendo viñedos, escuchando historias, eligiendo con honestidad. No somos una gran empresa. Somos una familia que cree que el vino está para disfrutarse, no para coleccionarse.
Únete a El Club de la Monastrell, la suscripción que solo recomienda vinos que nos han hecho sonreír.
Descúbrelo todo sobre nuestra Club de vinos cuota mensual y prepárate para beber con gusto, sin cuentos.



